Noooo, no voy a llorar por ti,
vooooy, a guardarme este recuerdo.
Nooo, no voy a llorar por ti,
queeee, mi corazon no ha muerto,
no ha muerto,
no ha muerto.

Que quieren sueños de nuestra tierra o vislumbres de cada guerra,
donde los dientes de un zapoteca liberan sueños de mezcal.

Que lo malo se va acabar,
que lo bueno ya va a empezar.
Ya no quiero llorar de pena solo quiero cantar azucenas,
que el cielo me quiere cantar,
que el cielo me quiere cantar,
platicaba la espuma al mar,
platicaba la espuma al mar.

Que unos ojos que estaban llorando,
que unos puños que se cerraban,
y en el viento que se crecía,
mariposas que ya no volaban.
Y una guerra tapan con su manto,
unas calles con hombres quebrados,
donde manda la ley de la selva,
donde fueron las cosas buenas.

Yo te culpo por el silencio,
en la culpa de una mirada,
yo te uso como testigo
es un caso sin juez ni balanza.

Yo te busco por el bordado,
de mujeres y de poetas,
el discurso que causa preguntas,
el tejido de servilletas.

¡Justicia!

Te busqué en la calle, 
te busqué en el diario,
la televisión, 
en las voces sordas de los tribunales.

¡Justicia!

Te busqué en las caras,
te busqué en las bocas, 
te busqué en las mentes, 
te busque en los ojos de nuestras ciudades.

Sigo creyendo, que lo malo acaba,
que lo bueno viene,
la conciencia te llama.

Siiigo creyendo, que lo malo acaba,
que lo bueno viene,
la conciencia te llama.

nanananananana, nanananana, nanananana, nananananaaaaa.

Yo te busco en las defunciones,
que en papel nunca aparecieras,
en la mancha de las canteras,
la pintura te borraría.
Pero no borran mi memoria,
ni el orgullo, ni valentia,
ni la voz de las cacerolas,
ni la radio de mis vecinas.

Como a ciegas vamos tentanto,
que en el odio no hay luz que pase,
se hace fuerte ese monumento,
la serpiente de dos cabezas.

No te veo en los altos mandos,
no te encuentro en las oficinas,
ni en el hombre del uniforme,
ni el record de las orillas.

¡Justicia!

Te busqué en la calle, 
te busqué en el diario,
la televisión, 
en las voces sordas de los tribunales.

¡Justicia!

Te busqué en las caras,
te busqué en las bocas, 
te busqué en las mentes, 
te busque en los ojos de nuestras ciudades.

Sigo creyendo, que lo malo acaba,
que lo bueno viene,
la conciencia te llama.

Siiigo creyendo que lo malo acaba,
que lo bueno viene,
la conciencia te llama.

nanananananana, nanananana, nanananana, nananananaaaaa.